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Proyecto sesiones dobles: In the Mood for Love / 2046

Escrito por Harry Powell el 19 Abril, 2007

EL ARTE DE LO TRISTE

In the Mood for Love (Deseando amar) y 2046, son dos películas con mucho en común, dos dramas románticos, dos grandes poemas de amor, dos historias que hipnotizan, que están filmadas con una perfección asombrosa, ofreciendo argumentos reconocibles y universales, pero sobretodo, con algo que las hace diferentes, su tristeza.
Una tristeza especialmente luminosa, especialmente esperanzadora, una tristeza que impregna por entero la historia, a los personajes, sus relaciones, sus decisiones, pero que no deja de ser bella, enigmática y necesaria.
Tan sólo los cortes musicales de Nat King Cole en la primera y de Xavier Cugat en la segunda rompen por momentos ese halo de tristeza que abraza cada fragmento de estas películas.

No suele gustarnos ir al cine para que nos cuenten cosas tristes, pero las obras del maestro Wong Kar-Wai suelen ser la excepción que confirma la regla, tenemos que tener claro que pagamos una entrada para "sufrir" historias desgarradoras, fragmentos impagables de pura poesía visual y sonora, con un juego de insinuaciones sin parangón, con montajes provocativos, y con mucha, mucha melancolía, mucha, mucha tristeza.
Todos habréis oído aquello de "poesía hecha arte", pues en estas dos obras del director honkonés podríamos sustituirlo por "tristeza hecha arte".

Estas dos obras, como el resto de su filmografía, penden siempre de un filo hilo, del equilibrio y del esfuerzo que hay que realizar para seguir estas historias depende que:

a) nos mantengamos como auténticos malabaristas y disfrutemos plenamente de la propuesta
b) caigamos al vacío y maldigamos el día que decidimos ir a verla

No hay término intermedio.

Sigue el proyecto en Books&Films, ¿Y si esta vez te quedaras?, Cineahora, Cinematic World, El día del cazador, El séptimo arte, El diario de Mr. Macguffin, Marco Velez, Himnem, Fabrica de ilusiones, Padded Room: Chronics floor, El lamento de Portnoy, La mujer justa, Bogotá 35MM, Ojo de buey, Viaje a Itaca, Sesión Doble, Ekilore, Rulemanes para Telémaco, Arteyliteratura, La linterna mágica, Rod@ndo, El trono de Hatti, Palabras ocultas, Mitte, The Observer

Firmado por: "Reverendo" Harry Powell



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Comentarios leidos

Sin duda tristeza, pero una tristeza romántica, por eso gusta tanto, por regla general nos gusta entristecernos con historias de amores imposibles, como los que aquí se reflejan. Muy buen post.

Saludos!

Yo también creo que la tristeza romántica gusta, y a mi me gusta sobre todo el auténtico romanticismo, no el que se pasa todo el día diciendo “te quiero” y frases empalagosas, sino el que se demuestra en cada pequeño gesto o mirada.
Reverendo, sé que tiene muy mal concepto de las mujeres, ya que somos las portadoras del pecado, pero por una vez sea bueno y reconozca que con Maggie Cheung habría cambiado de opinión

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