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Si tienes la conciencia tranquila y eres limpio de espíritu, aquí podrás dejar tu comentario, leer los de otros como tu, etc. Entrarás a formar parte de mi reducida lista de amigos, y de paso estarás más cerca del reino de los cielos. Amén.
5ª entrega del coleccionable
41.- Conociendo a Julia de Mychael Danna
Un score de breves y brillantes cortes instrumentales, con hermosos y delicados cortes románticos, pero sobretodo, con un excellente corte central, repleto de ese aire clásico inconfundible con el que Mychael Danna impregna casi todas sus obras.
No se olvida el compositor de otorgar a esta relación de grandes momentos melódicos algún que otro momento de humor, pequeñas pinceladas tremendamente encantadoras que no hacen sino descargar la tensión orquestal a la espera de una nueva ola de notas que relazan la acción de la protagonista.
Se complementa con canciones de la época.
La película es una excitante y contagiosa combinación de comedia chispeante e intenso drama, pues la obra de este canadiense ya universal también lo es.
PUNTUACIÓN: MUY BUENA
42.- Corazón de león de Jerry Goldsmith
La película tal vez sea algo anticuada y no demasiado conocida, pero please!!! escuchar esta gran composición y seguro que, los que conocéis a uno de los grandes maestros de la música para el cine, veréis en ella a un Goldsmith "total y grandioso" y obtendréis con su escucha un buen "chute" de música pura y grandiosa, y los que lo conocéis por primera vez, disfrutaréis con un espectáculo sinfónico de una fuerza extraordinaria e impagable.
Escuchar la música de Jerry Goldsmith es siempre un placer para cualquier persona, esta composición no es la excepción.
Denominado el gran orfebre de este arte musical, es en composiciones como estas en donde descubrimos es virtuosismo para lograr en un mismo score una partitura a la vez épica, romántica, llena de acción, intensa, bella, íntima, espectacular…
Es Goldsmith en estado puro de creación.
PUNTUACIÓN: EXCELENTE
43.- Diarios de motocicleta de Gustavo Santaolalla
Diarios de motocicleta es una obra elocuente y de espíritu latino creada completamente por Santaolalla, salvo "Al otro lado del río", de Jorge Drexler, que se llevaría el Oscar a la mejor Canción Original.
De estilo ecléctico (seña de identidad del autor y de sus obras), banda sonora de corte ambiental (es ya un artista del minimalismo sonoro), sustentada en música latina tradicional y contemporánea, y compuesta tanto con temas románticos como por dramáticos.
Sin duda, la música acompaña de manera sobria pero conmovedora el viaje de estos compañeros de aventura arrojados a las rutas de una América Latina que los acoge, los seduce, los emociona, los modifica y, al final de cuentas, los convierte en indiscutibles hombres de bien.
Indiscutible obra de iniciación para los éxitos que vendrían después, vease Brokeback Mountain o Babel.
PUNTUACIÓN: MUY BUENA
44.- El álamo de Dimitri Tiomkin
Más de una hora de música dan para mucho, dan para una extensa e intensa partitura que aborda lo espectacular, lo intimista, la acción y lo dramático (como no podía ser menos para esa conocida gran epopeya americana).
¿Es su mejor obra, es una de las mejores?, quien sabe, lo si está claro es que es una de las más conocidas y que es fiel reflejo de la cantidad de arte que circulaba por las venas de este compositor estadounidense nacido en Rusia.
Es una composición evocadora, es esplendorosa, es romántica, es majestuosa, es…, es inolvodable.
Cin épico elevado a la quinta esencia gracias a un compositor que siempre supo dotar a sus obras de una intensidad desbordante, que siempre supo que el cine era un gran espectáculo y que él estaba allí para que las imágenes que él retrataba con su música se convirtieran en parte viva del cine.
La hermosísima balada "The green leaves of summer" es una de las mejores que he escuchado en mi vida.
Que pena que tuviera que competir en su momento en los Oscar con la inigualable "Los siete magníficos" de Elmer Bernstein.
PUNTUACIÓN: OBRA MAESTRA
45.- El bosque de James Newton Howard
Contando con la participación de la violinista Hilary Hahn, el compositor nos ofrece una partitura de doble vertiente, por un lado apacible e incluso romántica, delicada y espiritual, fiel reflejo de la estética de época de la película. Por otro, una composición tenebrosa y oscura, de suspense, de potentes percusiones y amenazas invisibles que acechan a la población. El resultado aparece bien equilibrado, redondo y brillante, mejorando cada plano de la película y llegando a hipnotizar al espectador.
Consigue que nos sobrecogamos, consigue que nos agitemos, consigue crear una atmósfera perfecta para que el director, sin grandes efectismos, nos traslade a esa comunidad aislada y repleta de secretos.
Música psicológica, que nos cala poco a a poco, que nos acompaña en todo momento, música que transmite por momentos tranquilidad y sosiego, y por momentos tensión, dramatismo, y finalmente miedo.
James Newton Howard es ya uno de los grandes, es tremendamente eficaz a la hora de acompañar la acción, y es un compositor del que siempre espero que me sorprenda.
PUNTUACIÓN: EXCELENTE
46.- El verano de Kikujiro de Joe Hisaishi
Hay composiciones que se pegan a tus oídos como una lapa, que no puedes parar de tararear tras su primera audición, que aunque reconoces su lado tranposo y repetitivo, no puedes dejar de lado porque son simplemente bellas, y muy, muy pegadizas.
Este es el caso de esta hermosa partitura de Joe Hisaishi para la igual de hermosa película de Kitano "El verano de Kikujiro", ¿que no la has visto?, ¿a que esperas?, corre, corre, y consigue esta simpática y agradable historia entre un niño y su excéntrico acompañante.
Todo gira en torno a un tema central simple y bello, simple y cómico, simple y efectista, repetido hasta la saciedad (eso sí, con sus correspondientes variantes instrumentales) pero que no cansa.
Es una creación tan dulce y emotiva que se le perdona todo el abuso, casi indecente, que el autor hace de esa pieza central.
PUNTUACIÓN: MUY BUENA
47.- Erase una vez en América de Ennio Morricone
Una de las más bellas y enigmáticas composiciones de Morricone, llena de gran emotividad y plagada de inmensas dosis de sentimentalismo, lo que provoca que asistamos a una obra eterna, a una obra con su espacio en la historia del cine.
Con "Erase una vez en América", la maestría de Ennio Morricone llega a límites insospechados, demostrando que es uno de los mejores compositores cinematográficos de la historia del cine, capaz de pasar de temas atonales y primitivos a partituras sensibles y de un lirismo inusitado.
Música que llega a lo más profundo del alma de principio a fin manteniendo toda la banda sonora a un nivel de insuperable calidad y belleza.
Variada y fascinante partitura en la que el compositor hizo una evocación nostálgica de los tiempos pasados por los personajes, intercalándola con otras melodías que ubicaban al espectador en los tiempos presentes. Utilizó como uno de los motivos centrales la canción "Amapola", que no fue obra suya, pero aplicó distintos temas para los personajes, en especial uno, bellísimo, tocado con flauta de pan.
PUNTUACIÓN: OBRA MAESTRA
48.- Hatari! de Henry Mancini
Se respira en toda la obra ese aire burlón y gracioso en cada nota que escuchamos y que es tan típica de la música de Henry Mancini.
Deliciosa y entrañable partitura en la que el compositor exploró musicalmente la sabana africana dotándola de ritmos cálidos sin alejarse en absoluto de su reconocible estilo. Mancini cruzó su música con los movimientos de los animales africanos, creando la perfecta descripción sonora de las travesuras de un pequeño elefante, en el que ya es uno de los temas más famosos en la historia de la banda sonora: el "Baby Elephant Walk".
La música es barroca, no parece estar echa para una película que se desarrolla en Africa, es tremendamente peculiar, parece como de chiste, pues a pesar de los pesares, estamos ante una chispeante obra, ante una fascinante partitura, digna del mejor Henry Mancini, y eso es decir mucho.
PUNTUACIÓN: MUY BUENA
49.- La buena estrella de Eva Gancedo
La banda sonora de Eva Gancedo, emociona casi aún más que la película, y ya es decir. Creo que aunque breve es una de la mejores bandas sonoras de la historia reciente del cine español y contribuye a engrandar aún mas la magnífica película de Ricardo Franco y que no hubiera sido la misma sin esta excepcional música.
Música que se asienta en un espíritu de frágil equilibrio, conmovedor en su forma y elocuente en su fondo: suaviza la tensión argumental y dramática con apacibles y cálidas melodías que arropan a los desolados personajes con singular cariño y delicadeza.
Acompaña las imágenes, sigue a los personajes, los complementa (si estos son gente sencilla y humilde, la música también lo es), es música como recurso, como alma sin la cuál los personajes se verían desnudos e incompletos.
Gran trabajo, escueto, pero digno de enseñar en escuelas de música o simposios sobre la música en el cine.
PUNTUACIÓN: EXCELENTE
50.- La tregua de Luis Bacalov
Con esta banda sonora Bacalov rinde un muy sentido tributo a las víctimas del horror nazi, mediante una música de enorme emotividad y dramatismo en la que las melodías, tristes y afligidas, resaltan la dignidad de los que sufrieron la barbarie nazi. Su tema central tiene reminiscencias hebraicas y es de gran elegancia.
La tristeza, el deseo de llegar al hogar, los horrores de la guerra y del viaje están vivos en esta música. Es maravilloso observar como hay compositores que escriben música para la gran pantalla de forma tan solvente y adecuada.
El conjunto es una obra estremecedora y potente, intimista e impactante a partes iguales.
PUNTUACIÓN: MUY BUENA
Firmado por: "Reverendo" Harry Powell




La banda sonora de El Bosque es una de mis favoritas, tan triste, meláncolica… Fue el complemento perfecto de la película.
Saludos!