Archive for the ‘Críticas y reseñas’ Category

Otra típica lista de lo mejor del año 2007

jueves, enero 3rd, 2008

Mosaico de carteles resumen del año 2007

 

 

 

 

 

Podría intentar disculparme de nuevo por mi larga temporada sin publicar ni un solo post, algo que ya he hecho en demasiadas ocasiones -para mi escarnio-, sin embargo supongo que lo mejor será ir al grano y no perder el tiempo intentando dar razones que justifiquen esta (extraordinaria) ausencia, más que nada por no aburrir al personal con largas peroratas que, para mi desgracia, no llevan a ningún lugar. Supongo que tendré que asumir mi culpa e intentar cambiar en el futuro.
Por de pronto, ya tengo un buen propósito para este nuevo año que ya comienza…

Y sin más cháchara vallamos al grano:
Ahora que el 2007 ya ha pasado a mejor vida, y mientras nos vamos acostumbrando a la realidad de pesar dos o tres kilos más -merced a los exagerados banquetes navideños- aquí os dejo un pequeño resumen de lo que, para este humilde servidor, ha sido lo mejor que se ha podido ver en las salas de cine en este ya finiquitado año.

La vida de los otros: El cine europeo, y en concreto el alemán, lograba con esta magna ópera prima, una de sus mejores películas de los últimos años. Una triste, profunda, y conmovedora obra que, por medio de una puesta en escena aparentemente sencilla, y un férreo guión, nos cuenta una historia capaz de conmover a medio mundo, hasta el punto de que ya se ha hecho acreedora de más de 50 galardones internacionales, entre los que se encuentra el más que merecido premio a la mejor película europea.
Casi, casi, una obra maestra.

Zodiac. Para el que esto escribe, la mejor película del año. Realista, oscura, y con una elaboradísima y escalofriante puesta en escena -marca de la casa-, retrata de una forma magistral los obsesivos caminos emprendidos por una serie de personajes en busca del responsable de unos brutales asesinatos sin resolver. Una historia real, dura y sin concisiones que confirma a su director -para todo aquel que todavía no esté convencido- como uno de los más dotados realizadores del cine actual.
Una obra maestra.

4 meses, 3 semanas, 2 días: Tomando como pretexto una historia de aborto ilegal en los últimos días de la dictadura de Ceaucescu, Cristian Mungiu consigue una obra maestra sin concesiones ni coartadas morales. Una durísima y estremecedora película, de un realismo y crudeza cercanos al documental que muestra de una forma conmovedora a la vez que angustiante (cuando no explícitamente atroz) el significado de la verdadera amistad y los férreos lazos que ésta logra unir, sobre todo, a través de la portentosa interpretación de Anamaría Marinca, que sujeta con su cándida y triste mirada todo el entramado de esta, por otra parte, necesaria película.
No por casualidad se llevó la Palma de Oro en Cannes, además de arrasar en los premios europeos del Cine.

Cartas desde Iwojima: Una impresionante, arriesgada y desgarradora película que nos muestra con toda su crudeza el absurdo de la Guerra, así como la enésima muestra de la maestría en la dirección del gran (grandísimo) Clint Eastwood, que una vez más consigue una obra maestra que destila sensibilidad y verdad a partes iguales. Muy grande.

Promesas del Este: Una película compleja y absorbente que nos cuenta una inquietante y triste historia de mafia y tráfico humano, puntuada por explosiones de una seca y brutal violencia, en la que brilla, entre otros muchos detalles de calidad, la labor de su director, que con su habitual dominio narrativo, consigue insuflar su obra de un acertado tono trágico, y sobre todo, la inmensa interpretación de Viggo Mortensen, que realiza aquí su mejor trabajo hasta la fecha.
La mejor película de Cronenberg.

El ultimátum de Bourne: La mejor película de acción en años, muy superior a su ya ilustre predecesora. Paul Greengass nos regala (de nuevo) una excelente muestra de lo que el cine de acción puede dar de si, con una labor de dirección y puesta en escena más que eficaz, un montaje adrenalítico -que sin embargo, y como ya viene siendo costumbre, no resulta en nada confuso, más bien al contrario- y un sentido del suspense que parecía ya olvidado. Una excelente muestra de lo que debe ser el cine comercial.

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford: De una impecable factura y refinada belleza visual, este Western excesivo hasta en su título, épico e introspectivo a la vez, se le ha atragantado a más de uno, sobre todo por su dilatada duración, sin embargo contiene en su metraje los suficientes alicientes como para poder ser considerada como una de las mejores películas del año: una portentosa labor de fotografía y puesta en escena, una inquietante y muy interesante banda sonora, una intensidad emocional poco habitual en este tipo de cine, y  unas interpretaciones de lujo (sobre todo la de Casey Affleck , toda una revelación). Lo que decía, excesiva, pero grande.

Ratatouille: Sencilla, y llanamente, una obra maestra. Un delicioso y divertidísimo cuento de superación personal, con una inmensa labor de animación llena de detalles y matices, y un guión brillante y lleno de humor en el que todo funciona a la perfección, superando ampliamente el equivocado "handicap" de "película para niños".
La mejor película de Pixar hasta la fecha, que no es poco.

Adiós, pequeña, adiós: Una apasionante película con la que Ben Affleck demuestra holgadamente que su Oscar al mejor guión (compartido con su amigo Matt Damon) no era un oasis en medio del desierto. Una brillante adaptación de la novela de Denis Lehane filmada por Afleck con rigor y acierto, que nos cuenta una áspera y asfisiante historia llena de oscuros secretos y falsas pistas. Con un excelente reparto en el que, una vez más, brilla con inesperada eficacia, la excelente y muy acertada interpretación de Casey Affleck (hermano pequeño de Ben), y un guión que sabe dosificar todos sus giros y golpes de efecto.Su tremendo, abierto y valiente final la convierten en el más estimulante debut del año.

Más extraño que la ficción: Lo que en principio parecía una una comedia más protagonizada por otro de los cómicos de moda en Hollywood, al final se ha saldado con una extraña y estimulante película metalingüística, más triste de lo esperado, que juega con los conceptos de personaje y creador (al estilo de Niebla, de Unamuno) mientras despliega una inteligente trama, sencilla, pero llena de un muy agradecido humor. Una posmoderna sorpresa que mereció mejor suerte en taquilla.

Persépolis: O la enésima demostración de que las formas y estilemas del cine de animación son adaptables a cualquier tipo de historia, sea cual sea su condición. Con una animación de línea clara y llena de un agradecido expresionismo visual, esta excelente adaptación del no menos interesante cómic homónimo, nos cuenta una tierna a la vez que trágica historia llena de verdad y emoción, todo ello sin renunciar a un saludable sentido del humor. Muy buena.

El buen pastor. Sobria, sombría y elegante película que nos muestra los entresijos de la creación de una de las más famosas agencias secretas del país de las barras y estrellas. Con una puesta en escena de enfoque totalmente clásico, una duración quizás excesiva, y un tono un tanto irregular, Robert De Niro, que realiza aquí su segunda película como director -una pena, porque más le valdría recurrir más a esta faceta de su trabajo, a tenor de los paupérrimos resultados que su labor como actor le está reportando últimamente-  consigue, sin embargo, transmitir toda la complejidad de una historia que se revela como un ambicioso análisis del poder y su inabarcable capacidad de corrupción.
Buena.

El libro negro: Entretenidísima y dinámica película de género, que marca el regreso a Europa de su director, Paul Verhoeven, tras su irregular periplo en Hollywood. Todo un ejemplo de lo que debe ser una película comercial, capaz de atraer a todo tipo de público sin por ello renunciar a la calidad (o pensar que el público medio tiene el encefalograma plano…), además de resultar la revelación internacional de una actriz con garra, Carice Van Houten, que a buen seguro dará que hablar.
Irregular, aunque muy recomendable.

La Jungla 4: No es precisamente una obra maestra, ni creo que lo pretenda ser. Su guión roza la linealidad del típico "Shot em up", y sin embargo, el regreso de uno de los héroes de acción más queridos y recordados de los últimos 20 años, el estoico y sarcástico, John Mcclane, se ha saldado con una simpática y divertida película, repleta de trepidantes escenas de acción, que no se toma en serio a si misma en ningún momento y que demuestra que, cuando no se pretende dar gato por liebre al espectador y se sabe utilizar las bazas disponibles (un personaje carismático, acción trepidante, etc.), Hollywood todavía es capaz de manufacturar entretenimientos de primer orden, por mucho que la historia sea del todo absurda…
Muy amena.

Arma Fatal: Esta hilarante comedia, repleta de todo tipo de chistes y referencias cinéfilas, es, para el que esto escribe, la más divertida comedia del año, por mucho que su irregular metraje y su extraño sentido del ritmo, no la haga, en principio, merecedora de estar entre lo más selecto de este ya pasado 2007.
Un divertimento sin complejos que, como la anterior -y superior- película de sus responsables (Shaun of the dead) mereció una mejor distribución (aunque por suerte para los rezagados, aún aguante en cartelera). Absolutamente recomendable a todo cinéfilo sin complejos. Muy descacharrante.

Y para terminar, no quiero dejar pasar la ocasión sin mencionar otras dos películas que, sin ser redondas ni mucho menos, me gustaría comentar: 300 y Beowulf, dos espectaculares adaptaciones (la primera de un cómic, la segunda de un milenario relato épico) en las que el apartado visual se apodera absolutamente del espectador. Quizás el entramado narrativo no esté a la altura de sus poderosas imágenes, pero el inteligente (exhaustivo) y acertado uso de la tecnología digital de la que estas dos películas hacen gala (la segunda, es imprescindible verla en salas IMAX, sistema para el que claramente fue creada) las hacen acreedoras de un hueco entre lo mejor que se ha podido ver en una sala en el pasado año, al menos en cuanto a puro espectáculo se refiere.

El año comenzó mal. Durante los cuatro primeros meses las mediocridades y los bodrios se sucedieron, y tan solo las inmensas La vida de los otros y Zodiac, me hacían no perder las esperanzas. Y si el cine internacional estaba mal, peor lo estaba el cine español, por mucho que me duela reconocerlo, y tan solo la extraña Ladrones (otra película que también mereció mejor suerte), el sobrevalorado ejercicio visual Rec (mucho más floja de lo que público y crítica se han empeñado en ver) la correcta (pero no espectacular) El orfanato, y las algo inferiores a lo esperado, 7 mesas de billar francés y Mataharis (y algunas otras como La soledad, y La zona, por ejemplo, de las que se ha hablado muy bien pero que no incluyo porque todavía no he tenido ocasión de verlas y no puedo emitir un juicio) merecen ser tomadas en cuenta dentro de un panorama realmente desolador.

Por suerte para los que amamos el cine, al final, el pasado 2007 se ha saldado con una buena cosecha, con varias películas para recordar (estoy seguro que películas como Zodiac o Ratatouille, se convertirán en clásicos, si no lo son ya) y alguna que otra agradable sorpresa.

¿Que nos deparará este 2008 que ya comienza?

Veremos.

Barry Collins, niño que ama el cine.

Una disculpa y una pequeña recomendación

domingo, septiembre 23rd, 2007

 

 

 

Bueno, parece que como ya se ha hecho habitual al final ha pasado demasiado tiempo sin que haya tenido dos segundos para poder escribir un post. Pero al menos esta vez tengo una pequeña justificación que me sirve como descargo, aunque sé que es una muy pobre excusa…Estos días y junto a mi colega El reverendo, de El día del cazador estoy de visita en el cada día más interesante Festival de San Sebastián. Vale, eso solo me justifica por algunos días, pero es que hasta llegar aquí no he tenido ni un solo segundo de tiempo libre (bueno si que he tenido alguno, pero esos pocos momentos me los guardo para mi vida personal…) más que nada porque he estado preparando una nueva web, con formato de blog, que pretende ser (con el tiempo) referencia y punto de encuentro a todos aquellos que aman el cine, y por ende el más famoso festival de cine de España y uno de los pocos festivales de serie A, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, y a la que desde ya os invito a visitar:

La dirección es:
http://www.diasdezinemaldia.com

Es una web que pretende funcionar todo el año como medio de información, pero que evidentemente cobra todo su sentido durante los días en que se celebra el festival, tiempo durante el cual pretendemos que sirva como recuento diario de todo lo que acontece.
Y aunque todavía no es que tenga muchos contenidos (nuestro sudor y lágrimas nos está costando) esperamos que en breve la web comience a tener una mayor entidad.
Por de pronto, y a parte de la programación pormenorizada, ya estamos dando una cobertura diaria (bueno más bien es el reverendo el que la está escribiendo) al presente festival  en el que día a día vamos dando buena cuenta de todo lo que se va proyectando. En breve, y si el tiempo -otra vez el tiempo- nos lo permite iremos rellenando todas las secciones que todavía se encuentran huérfanas de palabras y contenido.

Así que ya sabéis, si tenéis cualquier tipo de información sobre el festival, imágenes de temporadas pasadas, carteles, críticas, etc. o cualquier otro dato, estaríamos muy felices de que nos la proporcionarais. Esta nueva web pretende dar un servicio a todo aquel que disfrute con este festival, así que cuanta más información contenga, mucho mejor.
Y si igualmente queréis ayudarnos en la publicidad de la web (escribiendo un pequeño post, poniendo el enlace en vuestros enlaces favoritos, etc.) -que falta nos hace- estaríamos más que agradecidos.
Tener por seguro que en la medida en que podamos intentaremos agradecerlo.

Y para que le valláis echando un vistazo, aquí os dejo el enlace a mi única contribución a la web (a parte de todo lo relacionado con la programación y diseño) hasta la fecha, una pequeña crítica -bueno más bien reseña- de la que, desde ya, es una de las mejores películas que he podido ver este año, la excelente Promesas del Este, de David Cronnenberg.

Promesas del Este, una pequeña reseña de una gran película

Barry Collins, niño exhausto.

Ratatouille, una nueva obra maestra del cine

domingo, agosto 5th, 2007

Corren malos tiempos para el cine comercial norteamericano. Y este verano lleno de blockbusters huecos y faltos de pasión parecen corroborarlo. Las decepciones han ido parejas a cada uno de los grandes estrenos que Hollywood y su maquinaria propagandística se han encargado de meternos por los ojos.
Primero llego la hueca, absurda y plana tercera entrega de Piratas del Caribe, pésimo colofón a una trilogía que había comenzado realmente bien. Después llegó otra decepcionante tercera entrega, Shrek Tercero, sin "la chispa" de las anteriores, falta de ideas y con un guión prácticamente inexistente. Transformers de Michael Bay y Spierlberg parecía que iba a levantar algo el listón, pero finalmente y aparte de alguna que otra escena de comedia, un actor protagonista (Shia Labeouf) al que habrá que seguirle la pista muy de cerca, y unos efectos especiales que quitan el hipo, el resultado es poco menos que correcto. Tras unos cuantos estrenos que se han quedado a medio camino de todo (Next, Patinazo a la gloria, Pathfinder, etc.) llegó la quinta entrega de Harry Potter, un correcto castillo de fuegos artificiales, que por desgracia no aporta nada nuevo a la ya larga saga del niño mago, salvo algunos ocasionales destellos de buen cine comercial, y algún que otro prometedor detalle que hace augurar emociones venideras.
El reciente estreno de Los Simpsons, la película, se ha saldado con otra decepción a medias. Aunque, divertida y ocasionalmente tronchante, el resultado final no sobrepasa el estatus de un episodio medio de la serie, con un metraje algo más largo y algún que otro detalle irreverente imposible de ver en TV (sobre todo en lo que concierne a un Bart realmente desatado).

Y cuando parecía que esta temporada ya era insalvable, cuando ya todo parecía perdido, ha llegado Pixar y su magia digital y nos ha regalado Ratatouille, otra nueva OBRA MAESTRA, así, con todas las letras y en mayúsculas. Y van…
Me podéis llamar tiquis miquis, exigente -o pedante-, lo que más os guste, pero en lo que va de año solo me habían gustado dos películas, la excelente La vida de los otros, y la no menos genial Zodiac. Ratatouille es la tercera.
Resulta realmente difícil hacerle justicia a esta inmensa y brillante película en pocas palabras, más que nada porque todo en ella es sencillamente perfecto. Pero lo intentaré…

Y como por algo hay que comenzar, hagámoslo por la animación, que como se encargan de aclarar los títulos de crédito finales, ha sido creada totalmente "a mano", sin ningún tipo de captura de movimiento.
Desde que comenzara su andadura, Pixar siempre se ha caracterizado por la excelencia de su trabajo en este fundamental apartado. Cada uno de sus trabajos resulta un salto cualitativo difícil de superar, pero es que lo que ha conseguido con este su nuevo trabajo es sencillamente para quitarse el sombrero. Hay que verlo para creerlo: desde la textura de un papel mojado, hasta el comportamiento del vino en una copa, todo está recreado hasta el más mínimo detalle. Los movimientos y reacciones de todos los personajes, tanto humanos como animales, la dinámica de fluidos, las texturas, los colores, la luz, el comportamiento de cada uno de los objetos que en la pantalla aparecen, todo, pero todo, está perfectamente recreado. La planificación y puesta en escena, con unos movimientos de cámara siempre acertados, sirven en todo momento para realzar y añadir aún más detalles a una trama perfectamente engarzada. Y es que ése es otro gran acierto de la película. El guión, magníficamente escrito y estructurado, se antoja como toda una filigrana en la que cada uno de los personajes está plenamente justificado, aportando cada uno de ellos su granito de arena para contar una emocionante historia llena de escenas de acción (en muchos momentos frenética) y comedia. Un humor, puro slapstick, que surge en todo momento de las situaciones que se crean, y no de la referencia a otras películas, "los homenajes" o la escatología, tan habituales últimamente.

 

 

 

 

 

Con una profundidad y un alcance poco habituales, no ya en el cine de animación, si no en todo el cine norteamericano estrenado este año, Brad Bird, realizador que nos regaló otras dos obras magnas (la absolutamente recomendable El gigante de hierro y la divertidísima Los increíbles) ha escrito un delicioso cuento de superación personal que parte de la unión entre contrarios, una rata y un ser humano (el habitual mundo de las ratas, las cloacas y la suciedad, y el pulcro e impoluto de la alta cocina), que terminan por revelarse como complementarios, para tratar, entre otros muchos temas, lo que significa la creación artística. De como el genio, la excelencia y la pasión por el trabajo bien hecho siempre terminan por imponerse a la mediocridad y la zafiedad (tan habituales, por cierto, también últimamente). Y como no podía ser de otra forma, el genial director predica con el ejemplo volcando toda su sabiduría y todo lo aprendido en anteriores trabajos para crear una película repleta de aciertos en la que nada falta y nada sobra, a la que, lo único negativo que quizás se le pueda achacar, es un cierto bache en el ritmo a la mitad de su metraje. Algo que resulta perfectamente asequible, dado su largo metraje, casi 2 horas de duración que, de todas formas, se pasan como un suspiro.
Sumemos a todo lo ya dicho una de las mejores bandas sonoras creadas nunca para una película de animación (su autor Michael Giacchino ya nos había obsequiado con otra excelente banda sonora, la que creo para Los increíbles, que no por casualidad fue nominada a Los Grammys) llena de matices y detalles que mezcla música con aires de Jazz y melodías típicamente francesas para acompañar y realzar en todo momento la historia, y que además nos llega precedida de un corto, Lifted, que resulta todo un prodigio de humor y comedia concentrados en unos pocos y geniales minutos ¿y que tenemos?, pues como decía al principio, sencilla y llanamente una obra maestra del cine.

 

 

 

 

 

Un clásico instantáneo que ojalá consiga superar el handicap de "película para niños" -algo que la película se encarga de demostrar con creces que no es cierto- y se convierta en todo un éxito a imitar.
Quizás la genialidad solo este al alcance de unos pocos, pero por suerte y evidentemente, el disfrute del arte es patrimonio de todos, y Ratatouille es una obra de arte de la que todos deberían disfrutar.

Para ampliar información:

Ir a la web oficial de la película:
http://www.ratatouille.com.es

Ver varios de los trailers de la película
http://www.apple.com/trailers/disney/ratatouille/ 

Ver una larga lista de vídeos sobre la película (trailers, featurettes, etc.)
http://www.buscatube.com/v/1/y/ratatouille.aspx 

Ver varios de los posters oficiales de la película:
http://www.impawards.com/2007/ratatouille.html

Ver algunos de los conceptos que se barajaron para crear los posters de la película:
http://stefsketches.blogspot.com/2007/02/ratatouille.html 

Ver el corto Lifted (aunque sigo recomendando esperar a verlo en el cine)
http://en.sevenload.com/videos/45bbPMs/Lifted-by-Pixar-Studios

Ver varios vídeos en Quicktime VR de los escenarios:
http://movies.aol.com/movie-photo-bts/ratatouille-quicktime-virtual-tour 

Ver videos y bocetos de las escenas en que se visualiza lo que significan los sabores para Remy y su hermano

http://www.gagneint.com/Final%20site/Animation/Pixar/Ratatouille_main.htm 

Ir a la entrada en la Wikipedia de la película (en castellano e inglés) y de paso a otra entrada sobre el plato que da nombre a la película

http://es.wikipedia.org/wiki/Ratatouille_(pel%C3%ADcula)
http://en.wikipedia.org/wiki/Ratatouille_(film)
http://es.wikipedia.org/wiki/Ratatouille

Un enlace donde podréis escuchar alguno de los cortes de la excelente banda sonora:
http://www.tracksounds.com/reviews/ratatouille_michael_giacchino.htm 

Barry Collins, niño entusiasmado. 

Hijos de los Hombres, una más que inspirada película de ciencia ficción

martes, septiembre 26th, 2006

¡¡¡Atención pequeño spoiler!!! Un hombre entra en una tienda y se compra un café, en la televisión se escucha lo siguiente: "en la madrugada de hoy, 16 de noviembre del año 2027, tres minutos después de las doce, murió en una pelea en un suburbio de Buenos Aires el último ser humano nacido sobre la faz de la tierra: tenía 19 años, cuatro meses, 20 días, seis horas y 8 minutos…". Mientras se sigue escuchando la vida del fallecido de fondo, el hombre sale de la tienda y la cámara le sigue haciendo una panorámica por una futurista y bastante sumida en el caos calle de Londres, para terminar girando alrededor del personaje que se ha parado a echarse el azúcar en el café. Cuando la cámara termina su recorrido vemos de fonda la tienda que acaba de dejar. Una brutal y atronadora explosión destroza en mil pedazos la tienda… Se acabó el spoiler. Así comienza la nueva y muy esperada película de Alfonso Cuarón, "Hijos de los Hombres" (Children of Men) un más que excelente trhiller de ciencia ficción, o si se quiere ser purista, de política ficción. Basada en la irregular obra homónima de la veterana P.D.James, y protagonizada por, entre otros, Clive Owen, Julian Moore y Michael Caine, Hijos de los hombres, tiene una interesante premisa argumental: En el año 2027 la humanidad está sumida en el caos, una extraña e inexplicable epidemia ha hecho a la totalidad del género humano esteril. Ya no quedan niños y ante esta perspectiva, perdida toda esperanza ya, la población se encuentra dividida entre los que aceptan la situación con resignación y los que se rebelan frente a una decreciente población cada vez más carente de los más fundamentales derechos… En Gran Bretaña, un gobierno totalitarista y represivo ha conseguido a duras penas controlar la caótica situación, y ante la constante llegada de miles de inmigrantes ilegales el gobierno ha optado por una durísima represión encerrando a los recién llegados en atestados campos de refugiados o deportándolos directa y masivamente… En este contexto, Theo (Clive Owen), un antiguo activista, ahora reconvertido en un impasible burócrata, sobrevive mientras intenta olvidar una tragedia que le marcó de por vida. Pero su pasado regresará y con él llegara un acontecimiento que le hará recobrar su perdido activismo y de paso cambiará el destino del resto de la humanidad… Partiendo del citado bestseller, adaptado en un guión brillante y consistente, con unas interpretaciones sólidas y muy correctas y huyendo deliberadamente de los efectismos habituales en este tipo de películas (aunque sin renunciar totalmente a ellos), Cuarón, un todoterreno que se incorporo al proyecto cuando éste ya estaba bastante avanzado y que sin embargo a sabido imprimirle su sello personal, ha construido una sorprendente y más profunda de lo que parece obra que, aunque nos hable de un posible futuro cercano, en realidad lo hace desde una perspectiva absolutamente anclada a la realidad más actual. La inmigración, la guerra, la destrucción del ecosistema, el odio racial y la deshumanización de la sociedad, el terrorismo (incluido el de estado), etc. todo ello y bastante más tiene cabida en esta por momentos oscura película que, partiendo de arquetipos como, el viaje iniciático, la aparición mesiánica (siempre vista desde un punto de vista sociológico) como medio de unión de la humanidad, la lucha de civilizaciones, etc. y con la ayuda de una puesta en escena cercana al estilo documental, que transmite en todo momento la inmediatez necesaria, -la mayor parte del metraje está realizada cámara en mano, con algunos planos secuencia realmente brillantes-; una fotografía nítida pero oscura, llena de tonos grises verdes y azulados, y unas pequeñas dosis de una explosiva e impactante violencia (hay, por ejemplo una secuencia en la que se ven envueltos los protagonistas, un automóvil y una moto que te deja absolutamente clavado en el asiento, o al menos eso es lo que me ocurrió a mi ), nos habla en realidad, y aunque pueda parecer una contradicción, de la esperanza y de la necesidad que de ésta tiene el ser humano. Cuarón cree en el género humano, y su película, aparentemente desesperanzada y nihilista, así lo demuestra, aunque de todas formas, nunca deje de ser consciente de la realidad actual de la sociedad: "Creo que lo que parece desolado para nosotros, es la vida diaria de mucha gente. A veces olvidamos que vivimos en una muy confortable burbuja", dijo el director mejicano en la presentación del film en el pasado festival de Venecia. La vida actual es para muchos más dura de lo que nuestra confortable vida, con sus televisores y medios de comunicación quizás nos hace ver,sí, pero incluso ante las mas adversas situaciones, siempre nos queda un atisbo de esperanza, una luz que, en medio de la oscuridad, nos hace seguir adelante y superar las más adversas pruebas. "Hijos de los hombres" parte de una situación más que desesperada para terminar contándonos una historia de esperanza. Y Cuarón consigue con ello su mejor y más brillante película hasta la fecha.

Ver trailer (en quicktime y varios formatos).

Ir a la página oficial de la película en inglés

Ir a la página oficial de la película en castellano.

Ver dos impactantes escenas de la película (que yo recomiendo no ver, aunque dejo el enlace para todos aquellos que no se puedan resistir…)

Ver los distintos carteles y teaser carteles de la película (en inglés). Ver una galería de fotografías del rodaje de la película.

Barry Collins, niño al que le encanta la ciencia ficción inteligente (o no).

Mision Imposible III, una muy buena película de palomitas

viernes, mayo 12th, 2006

Después de infinitos problemas de producción: baile de directores (entre ellos David Fincher y Joe Carnahan), guionistas como rosquillas (los médicos de guiones Robert Towne y Frank Darabont, o Alex Kurtzman, Robert Orci, autores del guión de La Isla, entre otros), problemas de presupuesto y de localización, etc. parecía realmente difícil que esta tercera "Misión imposible" finalmente llegara a buen puerto. Pero para sorpresa de propios y extraños el resultado final no puede ser más satisfactorio. Y me explico. Mision: Imposible III no ganará el oscar al mejor guión, y quizás no sea una muy buena película (de hecho no lo es), pero como película de acción, como film de puro espectáculo y de entretenimiento es un películón como la copa de un pino. El primerizo J.J. Abrams (famoso realizador de TV responsable de Perdidos o Alias) y su omnipresente productor Tom Cruise, no lo olvidemos, han acertado de pleno y nos han regalado una película pletórica de momentos emocionantes, con unas escenas de acción excelentemente filmadas y montadas (hay momentos que te ponen los pelos como escarpias de la tralla que le imprime su director ). Además, por una vez en la vida y para que sirva de precedente, se ve lo que ocurre en cada una de las escenas de acción (salvo la de la fábrica que abre la película, en la que nunca terminas de aclararte de dónde vienen las balas). Se nota que el director se ha estudiado y ha asimilado muchos de los aciertos de algunas de las películas (o series de tv) de espias más o menos serias de los últimos años con la saga de Jackson Bourne o la serie 24 a la cabeza. Los personajes secundarios pintan algo por primera vez en la saga de tal forma que todos tienen su hueco y encima incluso hay lugar para las emociones y el amor (Abrams sabe muy bien rodar escenas intimas y cercanas después de años de realizar escenas de este tipo en la tv). La trama, con macguffin de por medio y sin ser nada del otro mundo, es lo suficientemente interesante como para entretener de principio a fin hasta el punto de conseguir que las dos horas que dura la película transcurran como un suspiro. La única pega que quizás se le pueda encontrar a la película como espectáculo puro y duro es que al director se le nota algo su pasado televisivo y no tiene la pericia de un John Who o un Brian de Palma en la puesta en escena, pero es algo que no se hace notar demasiado. En suma una película de entretenimiento brillante y altamente recomendable a todo aquel que quiera disfrutar durante dos horas como un niño en el cine ( y que no odie a Tom Cruise, omnipresente de principio a fin). Algo que no es poco en el adocenado y altamente previsible cine de hollywood actual.

Barry Collins, niño al que le gusta el cine de palomitas.

V de Vendetta, B de Buena

martes, abril 11th, 2006

No suelo hacer críticas en el blog. Cualquiera que haya leído alguno de mis post se habrá dado cuenta de que no tengo el don de la palabra escrita. Se me hace arto complicado intentar resumir en pocas palabras mi opinión sobre cualquier película. Lo mío es mas el continente que el contenido, la imagen, el envoltorio visual.
Pero hay veces que uno ve películas que por alguna razón generan la imperiosa necesidad de hablar de ellas. V de Vendetta es una de ellas.
Pero antes de nada pongámonos en antecedentes:
V de Vendetta , la película, es la adaptación de una novela gráfica escrita por Alan Moore ,autor de entre otros, los guiones de novelas gráficas como «Desde el infierno», «La liga de los hombres extraordinarios» o Watchmen, (su obra maestra, absolutamente recomendable ), e ilustrada por David Lloyd .
Publicada por primera vez en blanco y negro en la revista Warrior entre 1982 y 1985. A mediados de los años 80 la revista fue cancelada tomando el relevo la editorial DC que contrató a los autores para que terminaran la historia, esta vez ya en color. El resultado final fue un volumen que fue publicado como novela gráfica por la filial de DC en Estados Unidos, Vertigo convirtiéndose en poco tiempo en una obra de culto.
Escrita durante los años más conservadores del gobierno de Margaret Thatcher, es una obra que parte de múltiples referencias: Desde el «Fantasma de la Opera» de Gaston Leroux, pasando por «Farenheit 451» de Ray Bradbury , «1984», de George Orwell, o películas como Metropolis, de Fritz Lang, THX 1138 de George Lucas o La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, para contarnos la historia de V, un enigmático y desquiciado terrorista enmascarado, dispuesto a sembrar el caos en un Londres futurista bajo el yugo de un gobierno fascista, con el fin de despertar a la sociedad y devolver el poder al pueblo.
La película, dirigida por el novel James Mcteigue y escrita y producida por los hermanos Wachowsky que también se encargan de la segunda unidad ( de ellos es, por ejemplo, la excelente escena en la que V empuja una pieza de domino que va empujando a otras dibujando así una gran V roja en el suelo para al final dejar simbólicamente una sola pieza en pie) es (junto a Camino a la perdición de Sam Mendes) una de las mejores adaptaciones al cine de un cómic que se hayan realizado jamás, un espectáculo hipnótico, complejo y valiente que destila romanticismo y amargura a partes iguales.
Pero que nadie se lleve a engaño. Todo aquel que se espere una película política al estilo de las cintas de combativos directores como Ken Loach o Costa-Gavras quizás se lleve un chasco. V de Vendetta es política, si, social, también, pero sobre todo una película comercial producida con gran despliegue de medios por una «mayor», la Warner, creada para gustar al gran público. Cine combativo creado desde las entrañas del sistema.
Con una Natalie Portman en el mejor papel de su carrera hasta la fecha y un soberbio Hugo Weaving (que sustituyo a última a hora al inicialmente previsto, James Purefoy) que se las ingenia para transmitir toda la hondura y complejidad de su personaje oculto siempre tras la efigie de una inexpresiva máscara; una fotografía oscura y fría de un azul verdoso acorde en todo momento con la temática del film (última obra firmada por Adrian Biddle, recientemente fallecido y persona a la que está dedicada la película) una música que lejos de molestar, acentúa en todo momento la trágica historia (obra del recientemente nominado al oscar, Dario Marianelli), y sobre todo un guión perfectamente perfilado y desarrollado que adapta de forma fiel el espíritu del cómic sin traicionarlo en exceso, por mucho que Alan Moore (y algún que otro fan acérrimo ) reniegue del mismo.
Una fábula futurista que ataca directamente a muchos de los males que afligen a la sociedad occidental actual: la falta de pensamiento crítico, la proliferación de los extremismos (sean del color que sean) la creciente influencia de las organizaciones religiosas en todos los ámbitos de la sociedad, el abusivo y creciente control que los gobiernos ejercen sobre los ciudadanos, etc.
Hermanada en muchos aspectos con otro impresionante puñetazo directo al estómago, la nihilista y posmoderna «El club de la lucha» de David Fincher, (de la que me he declarado varias veces fan absoluto) es sin embargo una romántica y trágica obra repleta de referencias que se preocupa mucho más por sus simbólicos personajes que por la trama en si y que finalmente se revela como un canto a la libertad, tanto ideológica como sexual.
Una excelente película envuelta en ropajes del más comercial cine de evasión, mucho más compleja y adulta de lo que muchos pudieran pensar.

Barry Collins, niño subversivo.

Bad Santa y Napoleón Dynamite, dos marcianadas a disfrutar.

domingo, marzo 19th, 2006

Hay días que no sé sobre que escribir. No sé si es porque es domingo y estoy extremadamente vago, si es porque no hay mucho de lo que hablar (parece ser que todo el mundo descansamos en domingo, no sé porqué será..) o qué, la cuestión es que me encuentro ante la pantalla en blanco y me entra ese extraño pavor que antes se tenía frente al lienzo o el papel en blanco.
Menos mal que he recordado un post que tuve la suerte de leer en Horas de oscuridad que nos hablaba de una película absolutamente descacharrante: Bubba-Ho-Tep, cinta dirigida por Don Coscarelli (el de la famosa Phantasma), que parece ha revitalizado la alicaída carrera del director y que al parecer es (todavía no he tenido la suerte de poder verla) una rareza de esas que no hay que dejar escapar.
Entonces, pensado, pensando (vamos, después de varias horas, que estamos en domingo…) se me ha ocurrido hablar de dos de las mas inenarrables producciones que he tenido la oportunidad de ver en los últimos años. Hacía años que no veía algo que me hiciera reír tanto, de verdad. Las películas son Bad Santa y Napoleón Dynamite. Ya aviso desde aquí que no es que sean para todos los públicos, de hecho hay que estar algo trastornado, o ser un gran friki del cine para disfrutar de estos dos films. Veamos:

Bad Santa
No suelo alquilar muchas películas en dvd, prefiero comprarme las grandes películas (de ayer y de hoy, of course!) y el resto intentar verlas en el cine, si es que el poco tiempo de asueto que tengo me lo permite. Pero esta película resulta que pasó como un suspiro por nuestras carteleras, y como vivo en una ciudad de provincias, pues no tuve la suerte de poder disfrutar de su visión en el cine, así que cuando apareció en alquiler hay estuve, raudo y la alquilé. No me arrepentí.
Dirigida por Terry Zwigoff en el año 2003 (aquí se estrenó casi dos años después) realizador de la también altamente recomendable Ghost Wolrd, y protagonizada por el absolutamente rompedor Billy Bob Thorton, la cinta es una comedia negra, negrísima, sobre un asqueroso y despreciable hombre que se ¿gana la vida? robando grandes almacenes haciéndose pasar por el típico papá Noel (allí Santa Claus, de ahí el título) junto a un no menos despreciable compañero que hace del típico duende verde ayudante de Santa Claus.
¿Que se puede decir de una película que comienza con el protagonista disfrazado con un traje de Santa Claus, borracho, bebiendo como un cosaco, desvariando he insultando a todo el que se le cruza. Un hombre que odia a los niños, se mea encima y se pasa prácticamente toda la película borracho como una cuba, rodeado además de una panda de seres todavía más despreciables que el? Supongo que nada bueno.
Pues bien, aunque parezca mentira, al final te acaba cayendo bien el tío he incluso le coges cariño al personaje. Claro que en este cambio de actitud del espectador frente al protagonista tiene que ver, y mucho, la trama y sobre todo un extraño niño que se le cruza al desgraciado personaje para cambiarle, aunque sea un poco, la vida…
Y no quiero contar nada más por que ésta película creo que es de esas ( si no lo son todas) que hay que verla sin ningún tipo de contaminación exterior, hay que disfrutarla por uno mismo. La experiencia es del todo inenarrable, al menos para el que esto escribe lo fue. Un ataque directo y sin concesiones al «modo de vida norteamericano» que no deja títere con cabeza, y que no he podido dejar de recomendar, aunque sé que esto me costará alguna que otra amistad. Una película que lo es todo menos políticamente correcta.
El que avisa no es traidor.

Napoleón Dynamite:
Con esta película me paso algo parecido a lo que me ocurrió con la anterior. Su estreno en salas fue fulgurante y después de ver que se había convertido en la película de culto del año, tenía unas ganas tremendas de echarle el guante.
El día que la vi, se ha quedado grabado en mi memoria. De verdad.
Menuda marcianada de película. Mira que a lo largo de mi vida de friki loco por el cine he tenido ocasión de ver películas raras, películas extrañas, etc. pero es que esta no tiene parangón. Dirigida por Jared Hess en el año 2004 ( aquí se estreno el año pasado) con actores prácticamente desconocidos, la cinta nos cuenta la vida cotidiana de Napoleon Dynamite (menudo nombre) y sus colegas, en un pueblo perdido de la América profunda.
Todo en esta cinta es extraño y raro, raro, raro. Ya con los títulos de crédito (geniales por otra parte) sabía que la película me iba a gustar, pero lo que vi después fue…no puedo explicarlo. Al principio parece que la película es la típica cinta de estudiantes con humor idiota y grosero, que se ríe incluso de sus propios protagonistas ( y sus defectos físicos y psiquicos, algo totalmente despreciable), producciones que no me suelen hacer ni la más mínima gracia y que suelo detestar. Pero luego ves que el director realmente quiere a sus desquiciados (no se me ocurre otra palabra más descriptiva) personajes, que los trata con cariño, hasta tal punto que termina convirtiendo a su personaje principal en una especie de héroe (al menos entre sus compañeros). Una cinta con un humor suigéneris que seguramente no gustara a mucha gente ( el día que la vi estaba acompañado de varias personas a las que no les gusto en absoluto, tan solo encontré la adhesión de mi compañero el reverendo, otro friki del cine) pero que recomiendo encarecidamente a todo aquel que disfrute con un humor absurdo, unos personajes al cual mas extraño pero entrañables en el fondo, una dirección esquinada pero acertada y un retrato de la América profunda que se aleja de todos los convencionalismos al uso. De verdad, una vez que la has visto, la odias o la amas, pero ya no vuelves a ser el mismo de antes.

Barry Collins, niño raro.