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JOE DANTE, un cineasta cinéfilo:
Ayer al escribir el post sobre Cristal Oscuro, recordé la peli Exploradores, de Joe Dante. Una peli que no es ninguna obra maestra, de hecho la crítica no es que la ensalzara en su momento precisamente, y además fue un absoluto desastre en taquilla, pero no se si fue el momento, si fue la historia en sí (los protagonistas son unos chicos con la misma edad que yo tenía cuando la vi por primera vez) o qué, la cuestión es que siempre la he recordado con mucho cariño.
Y pensando, pensando (algo que no suelo hacer muy a menudo) se me ocurrió la idea de escribir sobre los directores de cine que, sea por la razón que sea, más me han llamado la atención. Por eso a partir de hoy ,y cuando el tiempo me lo permita, iré dejando posts en los que os hablaré de todos esos directores.
Y para empezar se me ha ocurrido hablar precisamente de Joe Dante, firmante de entre otras, Los Gremlins, Piraña o Aullidos. Bueno, basta de rollos y vallamos al grano.
Joe Dante nació un 28 de noviembre de 1946 en Morristown, en New Jersey, Estados Unidos y ya desde muy pequeño sus padres pudieron comprobar que lo suyo era el mundo de la imagen. Veía todo el cine que le era posible, películas y películas que poco a poco lo convertirían en un auténtico cinéfilo.
De adolescente ya escribía en fancines sobre cine con nombres como “Castle of Frankenstein” y lo seguiría haciendo hasta llegar a la universidad (estudio en el Philadelphia College of Art) en donde conocería a Jon Davidson, con el que realizaría algunas películas experimentales como por ejempo “The Movie Orgy“, película de 7 horas de duración creada a base de cortes de programas, spots y series de televisión y considerada su primera obra.
Posteriormente trabajó en la publicación “The Film Bulletin” y fue de esta forma en la que entró en contacto con el famoso productor de películas de bajo coste “Roger Corman” que le encargaría su primera película comercial (The Movie Orgy, es una especie de documental experimental ), la famosa “Piraña“, película que precisamente conocerá un remake este mismo año.
El avispado productor supo ver en el joven director lo que buscaba para crear una especie de respuesta barata de la película más taquillera por aquel entonces Tiburón de Steven Spierlbeg ( del que próxima he inevitablemente hablaré). Así que con cuatro duros y más ganas que medios Joe se puso manos a la obra. El resultado, un moderado éxito y una muy digna monstemovie de serie B que hoy en día es vista como un pequeño clásico.
Su siguiente película, y prácticamente toda su filmografía, seguira por los terrenos de la fantasía, en este caso del terror fantástico. Así en 1980 rueda Aullidos, una puesta al día de las películas de Hombres lobo. (algo parecido, pero en el terreno de la comedia, haría su colega John Landis con la conocida “Un hombre lobo americano en Londres“) que supuso otro moderado exito ( la película conocería posteriomente varias secuelas) y hoy es recordada entre otras cosas, por sus excelentes efectos especiales y de maquillaje.
Su nombre empieza a ser conocido en el mundillo del cine y comienza a labrase una reputación de cineasta artesano.
En 1983, Steven Spierlberg lo reclamará para un proyecto perfecto para sus inquietudes; Un remake en formato película de “En los límites de la realidad” una de las más famosas y legendarias series de televisión.
El film esta compuesto por una serie de historias independientes de tono fantástico, cada una de ellas dirigida por un director. Es un filme en el que, como suele pasar en este tipo de proyectos, hay mejores y peores historias, pero resulta toda una curiosidad y una película perfecta para los frikis como un servidor.
La buena sintonía con Steven Spierlberg le llevara a rodar al año siguiente uno de los mayores éxitos de su carrera, de hecho, su único gran exito : Gremlins. Un clásico del cine fantástico de los 80 que creara escuela y conocera una y mil invitaciones, en el que el director da rienda suelta a su cinefilia insertando varias referencias a algunas de sus películas favoritas, una constante en toda su filmografía.
En 1985 rueda una de sus películas menos valoradas por crítica y público: Exploradores. Una cinta sobre adolescentes que viajan al espacio para encontrarse con extraterrestres que, ciertamente resulta fallida en muchos aspectos, pero en mi opinión es todo un homenaje a las típicas peliculas de serie b de los 50 en las que no importa tanto la verosimilitud de lo que se nos cuenta como loque se nos cuenta resulte divertido.
Tras el varapalo, dos años después dirige El Chip Prodigioso. Especie de remake de Viaje alucinante en el que nos cuenta, ciertamente, un viaje alucinante: el que emprende un hombre al interior del cuerpo de un pobre desgraciado que se ve envuelto en uno y mil líos. La película es tremendamente divertida y una vez más nos vuelve a mostrar a su director como un cinéfilo que, aunque ruede películas de encargo, resulta todo un autor con su propia personalidad e inquietudes. El resultado, un pequeño éxito que hoy en día sólo es recordado prácticamente por ser uno de los primeros trabajos de su coprotagonista, Meg Ryan.
Su siguiente película, (entre el rodaje de la anterior película y ésta, rodaría un segmento en la película de sketches “Amazonas en la luna“, una comedia fantástica)”No matarás…al vecino“, rodada en 1989, es una especie de historia coral sobre la vida en un vecindario típico norteamericano en el que comienzan a ocurrir cosas extrañas. Una vez más una película plagada de referencias, unas más explícitas que otras, que, por desgracia, resulta todo un fiasco de crítica y publico. En mi opinión es una película bastante tonta, pero en algunos momentos me troncho de risa. Que se le va a hacer.
Una vez respuesto del hostiazo de su anterior película volverá a terreno conocido y rodará la secuela de Gremlins: Gremlins 2: la nueva generación. Una película autorreferencial repleta de uno y mil detalles cinéfilos que por desgracia resulta un desastre absoluto. Y es que una vez vista la película resulta evidente que a su director le importa un pimiento lo que cuenta, centrándose más en sus inquietudes cinéfilas que en intentar crear una trama coherente.
Tras unos años en los que solo trabaja como actor, haciendo pequeñas apariciones en films de sus colegas de generación (Oscar ¡quita las manos! de un John Landis en horas muy bajas) en 1993 rueda la que es vista como su película más personal, Matinee, película sobre un productor y exividor de películas de serie z que inventa una y mil triquinuelas para que sus películas resulten un éxito, todo ello dentro del ambiente de miedo a las bombas nucleares de los años 60. Ya desde el título, que hace referencia a las sesiones matinales de los cines, podemos ver que esta película es todo un homenaje al cine y a sus gentes, una extraña ácida y a veces divertida cinta que destila por todos sus fotogramas un profundo amor por las películas y por las personas que se encargan de realizarlas. Resulta, claramente la obra de un autor que ama lo que hace.
Después de un producto tan personal como el anterior, el director se centra en rodar varias producciones para la televisión ( “Runaway Daughters, episodios de “Picture Windows” o el genial y polémico telefilme “The Second Civil War“, series de culto como Eerie Indiana o la miniserie fantástica “The Osiris Chronicles” también conocida como The Warlord: Battle for the galaxy etc.)
En 1998 y de vuelta con Spierlberg, ( en este caso como productor ejecutivo de nuevo) rueda “Pequeños Guerreros” otra de esas películas de encargo que se eleva por encima de la media por su genial y peculiar forma de entender el cine, llenando la película una vez más, de referencias y homenajes al mundo del cine (como por ejemplo los evidentes y desternillantes homenajes a Frankestein y Apocalipsis Now). Una vez más se reconcilia con el exíto (otra vez moderado) de crítica y público.
En 2003 rueda Haunted Lighthouse, de la que no tengo, por desgracia mucha información ( a parte de la que nos proporciona imdb) y su última película estrenada, Looney Tunes, una película mezcla de dibujos animados e imagen real que tiene como principal atractivo a sus protagonistas, los celebres personajes animados de la Warner que no pasará a la historia del cine. Ni siquiera se puede recordar entre lo mejor de su direcotor. Y es una pena porque sobre el papel la idea de mezclar al director con el mundo de los looney tunes tenía muy buena pinta, pero luego al final la peli resulto otro desastre a añadir a su carrera.
En el año 2005 rueda un episodio de la serie de televisión Masters of Horror ( a ver si alguna televisión de por aquí se decide a estrenar esta serie, no estaría nada mal), titulado Homecoming que por desgracia todavía no hemos podido disfrutar por estos lares…
Como podemos ver un director fundamentalmente de películas fantásticas que quizás no es muy reconocido ( en concreto en castellano, es dificil encontrar textos que nos hablen de él, alguna pequeña referencia y nada más) aunque tanto en su país , donde le han dedicado disntintas publicaciones, como en Francia, dondé incluso “Cahiers du Cinema” le ha dedicado un libro, es ampliamente reconocido como lo que es: un excelente director cinéfilo.
Ya estoy esperando sus próximos proyectos.
Barry Collins, niño cinéfilo.




Sí señor. Reivindicando a Joe Dante. Como debe ser. Uno de mis directores favoritos, aunque tenga algún bodrio.
Saludos.