Una de esas joyas que poco a poco nos van llegando desde la lejana Corea del Sur. Aún recuerdo su pase en el Festival de San Sebastián (con el premio al mejor director incluido), pero sobre todo me acuerdo la sensación de haber asistido a la proyección de una de esas películas que al principio te desconciertan, luego te atrapan y al final se te acaba grabando en la memoria. Una historia que mezcla de forma certera el drama, con la comedia negra, y el thriller policiaco, una de esas películas que seguro terminarás recomendando.










