Un siempre excelente Robert Duvall, un sobresaliente Joaquin Phoenix, una sexy Eva Mendes, y un aceptable Mark Wahlberg, una película negra, negrísima, la ciudad de Nueva York como escenario, y una trama en donde no hay lugar para la sensiblería, ¿a qué esperáis para descubrirla? No es el mejor thriller policiaco de la historia, pero tiene esa pose de cine verdadero, de ese que no trata de engañar al espectador. No dudes en apuntarla en tu lista de "la quiero ver".










